Confesiones de un adicto al cine 1. Filmotecas de andar por casa
No soy el único en este planeta que amo al cine casi por encima de todas las cosas. Siento

Pero no sólo eso, me gusta ver cine y me gusta coleccionarlo. Soy comprador compulsivo de cine (ojo no de cualquier cine) si no de aquel que me gusta y que mantiene una calidad digna para no destruir más neuronas de las necesarias.
He de reconocer que en mi colección (de más de 3.400 títulos) hay de todo. Desde la prehistoria del septimo arte, grandes clásicos, cine palomitero de los 70 y 80, cine para sibaritas y hasta modernidades estruendosas casi recién estrenadas.
He de confesar que de cine actual son pocos los estrenos que abarroten mis estanterías (las cuales se han curvado hasta llegar a rozar grados de verdadera angustia) En primer lugar debido a que pocos productos merezcan la pena y segundo porque siento mucha más devoción por el cine del pasado.


Soy maniático con el orden, hay gente que se complica y ordena su filmoteca por género o autor o actor o distribuidora.... Yo soy de los prácticos por no decir clásicos y hago uso del orden alfabético. Lo encuentro mucho más rápido y sencillo. Hace poco supe de un tipo que cuando compraba una película tiraba la caja y metía el disco en un archivador. Se me pusieron los ojos como platos. Sí, que haga lo que quiera con sus DVDs pero personalmente lo encontré una completa aberración.

Y seguro que os preguntaréis... ¿Te compras los mismos títulos que tienes en DVD? Al principio me resistí. Poco a poco, algunos de ellos, los que más me han impactado han vuelto a entrar en casa en este formato. Los demás son cosas nuevas (no todas) sobre todo títulos en los que se pueda disfrutar de la calidad de imagen y sonido de este formato.
Por cierto, controlo mis películas gracias a una base de datos. Otra cosa curiosa es que cuando voy a comprar muy pocas veces (se pueden contra con los dedos de una mano) me he equivocado y he comprado algo que ya tenía.
2 comentarios:
Foscardo me matas haciendo una entrada al año.
Pero vamos a lo importante ¡tienes que intervenir en la polémica Serbian Film!
http://www.youtube.com/watch?v=nADar7UHgpY
Con respecto a prestar cintas, creo que lo entiendo un poco, pero difiero en la acción: tampoco a mí me gusta prestarla porque luego no las regresan o pierden o tardan en devolverlas, pero el cine es para compartir, no entiendo otra manera de gozarlo que esa. Por eso si tengo dudas de prestarla, mejor invito a la persona a verlas. Internet ha abierto una posibilidad que antes yo no tenía: ver cintas en mi pueblo que había visto en cineteca nacional cuando estudiaba. Comprarlas o bajarlas, pero siempre compartirlas. Gracias por su blog, me gusta mucho su fanatismo.
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