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lunes, 16 de junio de 2008

Caspa mágica: Xanadu (Robert Greenwald 1980)

¿Alguien en su sano juicio sabría decirme que clase de mente iluminada dio el visto bueno para sacar a la luz semejante aberración fílmica? Supongo que sería la misma persona que eligió a Olivia Newton John para hacer el papel de Sandy Olsson, una supuesta niñita quinceañera en Grease (Randal Kleiser 1978) cuando ésta contaba con 30 años y alguna que otra pata de gallo más. Volviendo a lo inverosímil ¿Alguien se pudo llegar a creer el papel de “lagartona” de Olivia en los últimos 10 minutos de Grease? Creo que no soy el único. Pero eso no importaba ¿Qué edad pensáis que tenía Judy Garland cuando protagonizó El Mago de OZ (Victor Flemming, 1938) haciendo de la pequeña Dorothy? El público estaba enamorado de Olivia Newton John desde Grease y le importaban tres pimientos que ella hiciera el ridiculo, cualquier cosa que plasmase en la pantalla y estaría magnifica, vamos como si le daba por anunciar compresas cantando con los pajarillos.

El proyecto de Xanadú era como una especie de pulpo de varias patas, aunque yo diría que era más el desespero de ciertos supervivientes en salir airosos de un naufragio. No siempre funciona la premisa de “Si es una película musical con Olivia Newton John seguro que funciona” es como decir hace menos de una década que “Si sale Anthony Hopkins o Sean Connery” es un peliculón de por lo menos 15 Oscars. No, hay cosas que no pegan ni con cola. Si, había muchos intereses de que Xanadu fuese un éxito. Pero del dicho al hecho hay mucho trecho... Por un lado se quería potenciar la carrera como actriz de la Newton John (cosa que acabó destruyéndola por completo), también se trató de dar un empuje a la carrera de Jeff Lynne con su Electric light Orchestra cuyo resultado final era más bien insulso, las canciones no pegaban ni con cola a excepción del The Fall (titulo premonitorio) o del tema principal, interpretado por la Newton John, bajo la envidiosa mirada de Lynne (en realidad quería cantarlo él cosa que hizo años más tarde en un enesimo recopilatorio de la ELO) tampoco ayudaron a la banda de Birmingham a salir a flote, es más, los acabó de hundir mucho más profundamente en el lodo. Otro fiasco que se veía venir fue tratar de “resucitar” la carrera de Gene Kelly, que seguro dormía plácidamente en el geriátrico el día que firmó el contrato o posiblemente se había olvidado tomar las pastillas para la memoria o la ocrdura; y por último se trató de darle un empuje a Michael Beck, recién llegado de la exitosa miniserie Holocausto (Marvin J. Chomsky, 1978), y que se paseaba por los planos de Xanadu como pidiendo socorro y sin saber muy bien de qué puñetas iba la trama de la película. Por suerte fue el único que supo quitarse el San Benito al estrenar al año siguiente un título tan emblemático como The Warriors (Walter Hill).

Hablando de su trama… Xanadu es un pastiche de ideas, que si bien hubieran sido filmadas en plena época de los grandes musicales es incluso posible que hubiera cosechado un mínimo de éxito. Pero no precisamente en los 80 cuando la música disco agonizaba y el Punk sobresalía más que las crestas de quienes las llevaban. El esquema es el mismo de todas las películas románticas. Chico conoce a chica, chico se enamora de chica, chica se enamora de chico y suenan campanas de boda “Tachan… tachan… chupiguay del paraguay” Pero no se a que alma de cántaro se le ocurrió darle un giro a la historia y convertir a la chica en una estúpida musa que se pasea con patines como una mosca cojonera, vestida de gasa rosa y soltando todo tipo de frases estúpidas como: “¿Sabes lo que significa ser besado por una musa?” o “En Xanadu hizo Kubla Khan una imponente cúpula de decreto placer…”

La aparición de un tercero en discordia, Danny McGuire (Gene Kelly), como un clarinetista jubilado que no tiene otra cosa que hacer que dar el coñazo a los bañistas en la playa de Santa Mónica, acaba de poner puntilla a semejante barbaridad. Su función en Xanadu es apoyar a Kira (Olivia Newton John) para ayudar al chico Sonny Malone (Jeff Beck) a crear una super discoteca donde cientos de engendros alelados y vestidos de horteras puedan bailar sin parar calzados con estúpidos patines en tonos fosforito. El chico (supongo que el aire de la playa como que le afecta la mollera) decide que es una buena idea y deja su trabajo de ilustrador de portadas de discos (bueno su futuro estaba condenado al olvido gracias a la inminente aparición del CD) para embarcarse en tal aventura. A todo esto Kira y Sonny se han conocido en los muelles depués de que ella apareciese literalmente de una pared llena de grafitis horteras, como si la hubiese atravesado pero sin dejar huella. Él choca con ella, se enamora y decide utilizarla como protagonista de la portada de un disco en el que está trabajando, supongo que de Olivia Newton John porque claro ambas se parecen horrores… Basta decir que ella también se enamora de él pero claro resulta que es una Musa y además hija de Zeus (seguro que éste se transformó en aguja de tocadiscos y copuló con la diosa Long Play para crear semejante mojigata) por lo que le está prohibido tener relaciones sentimentales con un mortal, ni aun y así de que éste pueda convertirse en dibujo animado a su antojo (dibujado por Don Bluth) al más puro estilo Disney y embutirse en una canción de la ELO más cursi que un guante con chorreras. Pero bueno al final todo se arregla. Sonny y Danny montan la horripilosa discoroller, Kira pide a su padre que le haga una mujer (me refiero a que la haga mortal) y al final acaban todos patinando (Gene Kelly ayudado de 45865847 hilos de nylon como si fuese una marioneta) alrededor de una pista llena de luces de colores. Kira canta Xanadu y al final de la canción le entra una especie de orgasmo cosmico y estalla en una nube de purpurina rosa (toxica) en mitad del escenario. Luego regresa como si nada.

Claro está que Xanadu no cosechó éxito alguno. A no ser de película más ñoña y edulcorada de la historia del cine, de esas que prohibían a los diabéticos entrar en las salas a riesgo de acaba garrapiñados. Es curioso que Robert Greenwald, su director desviase su carrera hacia la televisión y sobre todo hacia el cine antibelicista. No coment…

Por cierto existe un musical sobre la película por si alguien se acerca a Broadway y quiere verlo.

3 comentarios:

A las 16 de junio de 2008, 16:02 , Blogger SisterBoy ha dicho...

Jo ayer mismo estuve viendo Grease y estoy de acuerdo en que lo peor es la transformación de Sandy.

Recuerdo la espectacular publicidad que recibió Xanadu, mis hermanos fueron a verla y les gustó claro que a esa edad te gusta casi cualquier cosa. De todos modos creo que cierto personaje cuy nick empieza por Q y termina por enquirier es un fan de esta pelicula y seguro que se pasará por aqui a pedirte explicaciones.

Recuerdo también que a partir del gran exito de Grease se reestrenó una vieja pelicula de Olivia de argumento más abracadabrante aún y que iba sobre un grupo musical australiano que era abducido por extraterrestres. La cosa se llamaba Tomorrow

 
A las 18 de junio de 2008, 10:09 , Blogger SisterBoy ha dicho...

Oye por cierto, no me digas que no vas a ir a ver The happening

 
A las 18 de junio de 2008, 20:43 , Blogger foscardo ha dicho...

Por supuesto. Pero no pienso pagar ni un duro. Jajajajaja

No os vais a librar de una crítica feroz de semejante engendro cinematográfico.

 

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